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Cerrajero 24h Oviedo Cerrajero 24h
Urgencias 24h · 365 días

Cerrajero en Oviedo
con llegada en menos de 60 min

Aperturas sin rotura, cierres de urgencia tras un forzamiento y cambio de cerraduras en Oviedo, la periferia y los concejos vecinos. Con informe escrito del daño si lo necesitas para el seguro.

En Cerrajero 24h Oviedo ofrecemos un servicio continuo de cerrajería para resolver cualquier incidencia relacionada con cerraduras y accesos. Trabajamos a cualquier hora del día, incluidos fines de semana y festivos, atendiendo aperturas de puertas cerradas de golpe, bloqueos por avería, pérdida o rotura de llaves y cambios urgentes tras un robo o un extravío. También instalamos cerraduras de alta seguridad, bombines antibumping, cerrojos adicionales y reforzamos puertas de entrada en pisos, chalés y comercios. Atendemos llamadas de particulares, comunidades de propietarios y empresas en todo el casco urbano de Oviedo y municipios cercanos. Cada aviso se presupuesta antes de comenzar la intervención para que el cliente sepa exactamente qué va a pagar, sin sorpresas ni cargos añadidos al finalizar el trabajo.

  • Presupuesto cerrado antes de salir
  • Apertura sin rotura
  • Factura y garantía por escrito
Empresa homologadaRegistrada y facturada
Menos de 1hUnidades móviles por el concejo
Presupuesto cerradoCifra por teléfono antes de salir
Informe de dañosDocumentado para tu aseguradora
Servicios

Cerrajería urgente y no urgente en Oviedo y los concejos vecinos

Buena parte de nuestros avisos no llega de alguien que ha perdido la llave, sino de alguien que se encuentra la puerta forzada al volver a casa. Por eso este listado está ordenado como se ordenan las cosas de verdad: primero dejar la vivienda cerrada esta noche, después decidir con calma.

Servicio estrella

Apertura de puertas 24 horas

Apertura sin rotura en pisos, portales y locales. Si la puerta ha sido manipulada, no la abrimos sin más: primero miramos qué le han hecho, porque el estado en que se encuentra la cerradura también es información.

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Cambio de cerraduras tras un forzamiento

Sustitución completa cuando el mecanismo ha quedado comprometido. Incluye revisión del cerco y de la caja: si la puerta cedió por el marco, cambiar solo la cerradura deja el problema donde estaba.

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Cambio de bombín antibumping y antisnap

El cilindro es la pieza que más se ataca y la que más barato sale reforzar. Modelos EN1303 con protección frente a bumping, ganzuado, taladro y rotura por torsión, colocados en media hora sin tocar la puerta.

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Puertas blindadas y acorazadas

Ajuste, reparación y sustitución. Después de un intento de entrada conviene revisar la hoja y las bisagras, no solo la cerradura: una hoja vencida se nota al cerrar mucho antes de que falle del todo.

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Cerraduras de seguridad

Cilindros de grado alto con tarjeta de propiedad, escudo protector y embellecedor antiextracción. En bajos y entresuelos con patio o jardín añadimos cerrojo independiente a distinta altura del bombín.

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Apertura de cajas fuertes

Cajas residenciales y de oficina por olvido de combinación, fallo del teclado o manipulación. Si se puede se abre sin daños; si no, se reconstruye el cierre y se documenta por escrito lo que se ha hecho.

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Persianas y cierres metálicos

Cierres de ballesta y persianas de comercio, incluidos los que quedan doblados tras un intento de palanca. Reparamos la guía y el eje siempre que la chapa lo permita, en vez de sustituir el conjunto de oficio.

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Motorización de puertas

Motores Came, Nice, BFT y Sommer para garajes comunitarios. Revisamos cuadro, fotocélulas y finales de carrera antes de proponer un cambio: la avería casi siempre es menor de lo que parece desde el coche.

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Amaestramiento de bombines

Llave maestra para comunidades, oficinas y pisos compartidos. Muy útil cuando un portal ha tenido una entrada y hay que renovar de golpe todas las llaves en circulación sin cambiar diez cerraduras sueltas.

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Cerraduras electrónicas

Apertura por app, PIN, tarjeta o huella, con registro de aperturas. El registro es lo interesante: permite saber a qué hora se abrió la puerta y con qué credencial, algo que una llave metálica nunca cuenta.

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Por qué elegirnos

Lo que no se ve en la web pero se nota en casa

01

Precio cerrado por teléfono

Antes de salir te damos la cifra según tipo de puerta, marca y horario. Si al llegar el trabajo resulta ser otro, se te dice antes de tocar la cerradura. Nunca al terminar.

02

Sabemos leer una puerta forzada

Palanca en el cerco, cilindro partido, taladro del bombín, resbalón abierto por el canto. Cada técnica deja su marca y conviene identificarla, porque de eso depende qué hay que reponer.

03

Documentación útil para el seguro

Factura con descripción del daño, tipo y marca de la cerradura y trabajo realizado. No decidimos nosotros lo que cubre tu póliza, pero sí que el papel diga algo más que "servicio de cerrajería".

04

Cierre provisional si hace falta

Cuando la puerta está muy dañada y la reparación buena necesita medidas y material, dejamos la vivienda cerrada esa misma noche y volvemos al día siguiente sin urgencia y sin recargo.

05

No vendemos en caliente

Nadie debería firmar una puerta acorazada a las tres de la mañana con el susto todavía encima. Si lo que necesitas hoy es un cilindro y un cierre, eso es lo que te pondremos hoy.

06

Factura y garantía por escrito

Factura con NIF y garantía por escrito del trabajo y del material, sumada a la del fabricante del cilindro. Solemos coger el teléfono directamente, sin centralita de por medio.

Guía práctica

Te han forzado la puerta en Oviedo: qué hacer, y en qué orden

Esta es probablemente la parte peor explicada del oficio. Cuando alguien se encuentra la puerta de casa abierta o marcada, lo que necesita no es un catálogo de cerraduras: necesita saber qué hacer en la próxima hora, qué no tocar, qué papeles le van a pedir después y qué decisiones puede aplazar sin riesgo. Lo escribimos aquí con calma, porque es justo lo que nadie tiene en ese momento. Nada de esto es asesoramiento jurídico ni una promesa sobre lo que cubre tu póliza: es lo que hemos visto funcionar en muchos avisos parecidos.

La primera hora: el orden importa más de lo que parece

Empecemos por lo único realmente urgente: no entres si tienes cualquier duda de que pueda haber alguien dentro. Puerta entornada, ruido, una luz que tú no dejaste. Sal a la calle y llama al 112. Una vivienda se repone; entrar a comprobarlo uno mismo no compensa en ningún escenario.

Si ya has entrado y ves que han estado dentro, el segundo impulso es el que más problemas causa después: ordenar. Es natural —los cajones volcados en tu propia habitación son difíciles de mirar—, pero conviene aguantarse. Hasta que la policía tome nota, lo razonable es no recoger, no limpiar y no tocar las superficies manipuladas: manillas, marcos, cajones, ventanas.

Mientras esperas, haz fotos con el móvil, que ya lleva fecha y hora dentro del archivo: la puerta entera desde el rellano, el cerco de cerca, la zona de la cerradura, las marcas en la chapa, la habitación tal y como está. No cuestan nada y luego valen mucho, porque el cerrajero va a modificar el escenario necesariamente: para dejarte la casa cerrada hay que desmontar justo la pieza dañada.

Y ese es el motivo del orden. El cerrajero es el último de la lista, no el primero: policía, fotos y después nosotros. No porque tengamos prisa, sino porque nuestro trabajo borra la evidencia física del daño. Si nos llamas antes, te diremos que esperes; y si la puerta no cierra y no admite espera, lo dejamos anotado y fotografiado antes de tocar nada.

Cómo se lee una puerta forzada

Esta parte es puro oficio y explica por qué dos puertas forzadas pueden necesitar reparaciones completamente distintas. Cada técnica deja su firma.

Palanca en el cerco. La más común y la más ruidosa. Una pata de cabra entre la hoja y el marco a la altura del cierre deja hendidura en el canto de la hoja, chapa del marco doblada hacia fuera y el cajetín desplazado. Aquí lo que ha fallado casi nunca es la cerradura: es el marco. Con un cerco de chapa fina o de madera antigua y un único punto de cierre, la puerta cede por deformación aunque el bombín esté intacto.

Cilindro partido (snapping). Se agarra con unas tenazas la parte del bombín que sobresale y se rompe por la línea de tornillo, el punto débil de todos los cilindros de perfil europeo, para manipular después el mecanismo interno. La marca es inconfundible: media rueda de latón en el suelo y el resto dentro de la puerta. Es también el ataque más fácil de prevenir, porque depende sobre todo de cuánto sobresale el bombín.

Taladro del bombín. Uno o varios agujeros limpios en la línea de pitones, para destruirlos y girar el rotor. Deja limadura de latón en el suelo, que es de lo primero que fotografiamos. Un cilindro antitaladro lleva pasadores de acero templado que rompen la broca; se nota porque quedan dos o tres intentos fallidos alrededor.

Resbalón abierto por el canto —la llamada radiografía—. Una lámina fina entre hoja y marco empuja el pestillo de media vuelta. Apenas deja rozaduras, y solo funciona si la puerta estaba cerrada de golpe y no con vuelta de llave. Por eso insistimos: echar la llave al salir, aunque sea a comprar el pan, anula esta técnica por completo.

Bumping y ganzuado. Casi invisibles. El bumping usa una llave percutida que golpea los pitones para que salten un instante y permitan girar el cilindro; el ganzuado los va colocando uno a uno. El daño externo puede ser inexistente, y eso tiene una consecuencia incómoda: si no hay marcas, la vivienda parece intacta y explicar que alguien ha entrado es mucho más difícil. Bajo lupa a veces se aprecian microrayaduras en la boca del cilindro, pero no siempre.

Con esta lectura hacemos dos cosas: contarla en la factura y decidir qué reponer. No es lo mismo un cerco doblado que un cilindro partido; en un caso hay que trabajar el marco y en el otro basta con el bombín correcto.

Dejar la casa segura esta noche, decidir el resto mañana

Después de un forzamiento hay dos problemas distintos y conviene no mezclarlos. El de esta noche es que la vivienda quede cerrada. El de esta semana es que no vuelva a ceder por el mismo sitio. Se resuelven en momentos diferentes y con presupuestos diferentes.

Lo que sí tiene sentido hacer en el momento: un cierre provisional. Con la hoja deformada o el cajetín reventado se coloca un cierre temporal —cerrojo de sobreponer, pasador reforzado o un cerramiento atornillado— que aguante hasta poder reparar bien. Y si el mecanismo está sano y solo se destruyó el bombín, un cambio de cilindro urgente: media hora y la puerta vuelve a cerrar de verdad. Si hay una ventana o una persiana forzada, asegurarla también; una puerta nueva con la ventana del patio abierta no sirve de nada.

Lo que no tiene sentido decidir en caliente: la puerta nueva. Una acorazada bien puesta necesita medir el hueco, valorar el cerco y a menudo encargar material; nadie tiene ese trabajo hecho a las dos de la mañana. Ninguna decisión de seguridad mejora por tomarse deprisa, y a un instalador serio no le molesta volver mañana. Tampoco hace falta cambiar de golpe las cerraduras del trastero o la buhardilla: eso puede esperar a verse con luz de día.

El parte al seguro y lo que debería decir tu factura

Aviso previo y honesto: las pólizas varían muchísimo y nosotros no somos peritos ni asesores. Lo que sí vemos desde este lado es qué documentación nos piden los clientes una y otra vez para presentar el parte.

Lo primero suele ser la denuncia: la compañía la va a pedir, y conviene ponerla aunque no se hayan llevado nada, porque un cerco doblado y un cilindro roto son un intento de entrada. Avisa además al seguro cuanto antes: casi todas las condiciones marcan un plazo corto para comunicar el siniestro.

Después viene la factura del cerrajero, y aquí sí que podemos hacer algo por ti. Un recibo que diga "servicio de cerrajería, 180 €" es un papel casi inútil para un expediente. Lo que procuramos que conste es esto:

  • Descripción del daño observado: cerco deformado, cilindro fracturado, perforación en la línea de pitones, cajetín desplazado.
  • Método aparente empleado: palanca, rotura por torsión, taladro. Con la reserva de que un cerrajero describe lo que ve, no dictamina.
  • Tipo, marca y modelo de la cerradura retirada y de la instalada, con su certificación si la tiene.
  • Desglose de mano de obra y materiales, con el recargo nocturno o festivo separado.
  • Fecha, hora y dirección de la intervención, además del NIF de quien factura.

Pide factura detallada, no un recibo genérico, y guarda las piezas retiradas: el cilindro partido dentro de una bolsa es la prueba física más elocuente que existe. Y si tu compañía trabaja con cerrajero asignado y prefieres usarlo, dilo sin problema: lo importante es que alguien deje esa puerta cerrada hoy.

Reponer con cabeza: arreglar por donde entraron

Esta es la parte que se hace mal con más frecuencia: se cambia la cerradura, se paga la factura y se da por cerrado el asunto, sin tocar el punto por el que la puerta cedió realmente. El resultado es una cerradura mejor montada sobre la misma debilidad.

Si cedió el cerco, el trabajo está en el marco: refuerzo del cajeado, placa de acero en la zona de cierre y pasar de un punto de cierre a varios repartidos en altura. Una hoja que solo cierra por el centro se dobla con una barra de un metro; con bulones arriba y abajo, no.

Si la hoja está vencida —roza abajo, hay que levantarla para que cierre— el problema es el ajuste, y esa holgura es justo por donde entra una lámina. Se corrige regulando o cambiando bisagras, no comprando una cerradura más cara.

Si partieron el cilindro, mira antes que nada cuánto sobresalía. La regla del oficio es sencilla: un bombín no debería sobresalir más de 2 o 3 mm del escudo, y cada milímetro de más es agarre para unas tenazas. Se corrige con un cilindro de la medida correcta —se fabrican en pasos de 5 mm precisamente para esto— y un escudo que lo cubra. Un EN1303 de grado alto con antisnap añade una fractura controlada: se parte por un punto sacrificable y el resto sigue bloqueando el mecanismo. Cuesta poco más que uno básico y resuelve el ataque más habitual.

Una nota local, sin dramatizarla: en Oviedo llueve mucho y con constancia, y en las puertas expuestas —bajos con acceso a la calle, chalés, entradas de garaje— la humedad trabaja despacio: el cerco de madera hincha, las bisagras cogen holgura y los herrajes de exterior se agarrotan. No es un problema de seguridad en sí, pero sí una razón de que una puerta que "va justita" acabe yendo mal del todo. Lubricante seco de teflón una vez al año y revisar el ajuste al primer roce evita bastantes averías.

Qué cuesta cada cosa

Estos son los rangos con los que trabajamos. Son orientativos y no vinculantes: el precio final depende del tipo de puerta, del estado real del mecanismo y del horario.

  • Apertura de puerta convencional: desde 70 € en horario diurno; hasta unos 180 € en nocturno o festivo según distancia.
  • Apertura de blindada o acorazada: entre 120 € y 280 €, según cerradura y si hay que sustituir el cilindro.
  • Cierre provisional de urgencia tras un forzamiento: desde 90 €, para dejar la vivienda cerrada la misma noche cuando la reparación definitiva necesita material o medidas.
  • Cambio de bombín estándar: desde 90 €, cilindro incluido.
  • Cambio de bombín antibumping y antisnap: entre 140 € y 260 € según marca (Tesa, Mul-T-Lock, Cisa, Fac, Fichet, MCM).
  • Cerradura nueva en puerta blindada: desde 250 €, cerradura y ajuste incluidos.
  • Informe escrito de daños para la aseguradora: desde 45 € si se emite aparte; sin coste cuando acompaña a un trabajo facturado.
  • Refuerzo del cerco y placa antipalanca: presupuesto tras ver la puerta, porque depende del material del marco.
  • Apertura de caja fuerte: desde 180 €, según modelo y tipo de cierre.
  • Motorización de puerta de garaje: desde 450 €, mando incluido.

Puedes verlos ampliados en nuestra tarifa orientativa. La cifra concreta te la damos por teléfono antes de salir, con el recargo de nocturno o festivo ya incluido si toca.

Cómo saber por teléfono con quién estás hablando

Nadie compara precios en el momento en que más falta le hace, así que el filtro hay que hacerlo en la llamada. En un aviso por forzamiento hay además una señal que no aparece en otros casos.

Desconfía de quien te vende una puerta acorazada esa misma noche. Si antes de haber visto nada ya te hablan de cambiar la puerta entera y de "aprovechar que estamos ahí", esa es una venta que se apoya en el susto, no en el diagnóstico. Un profesional te dirá que primero hay que dejar la casa cerrada y que la puerta se habla mañana.

El resto son cuatro cosas rápidas:

  1. Que te den una horquilla en la llamada. Con el tipo de puerta y lo que ha pasado, cualquier cerrajero con oficio puede dar un rango. Quien se niega no es que no lo sepa: prefiere decírtelo ya en tu rellano.
  2. Que sepan de qué les hablas. Si cuentas que el bombín está partido y la respuesta es genérica, ahí no hay un cerrajero al teléfono. Si te preguntan si la parte rota quedó dentro o fuera, sí lo hay.
  3. Factura con NIF y garantía por escrito. Con un seguro de por medio esto deja de ser un detalle: sin factura en regla no hay expediente que presentar.
  4. Que estén realmente en Oviedo. Muchos números que parecen locales son centralitas que revenden el aviso al primero que lo coja, y ahí se descontrolan el precio y el tiempo de llegada.

Y una última, que decimos poco porque no vende: si describes el daño y resulta que la puerta cierra y no hay riesgo inmediato, te lo diremos. Hay noches en que lo sensato es echar el cerrojo, dormir y llamarnos por la mañana con luz.

Preguntas frecuentes

Lo que más nos preguntáis antes de llamar

Me han forzado la puerta, ¿a quién llamo primero?
Si sospechas que puede haber alguien dentro, no entres: sal y llama al 112. Si ya has comprobado que no hay nadie, el orden razonable es avisar a la policía, no recoger ni limpiar nada hasta que tomen nota, hacer fotos del daño y de cómo está la vivienda, y después llamar al cerrajero. El motivo es sencillo: nuestro trabajo modifica el escenario, porque para dejarte la puerta cerrada hay que desmontar la pieza dañada. Si la puerta no cierra y no puedes esperar, dínoslo y lo dejamos fotografiado y anotado antes de tocar nada.
¿Puedo ordenar la casa antes de que llegue la policía?
Es mejor esperar. Es el impulso más natural del mundo y aun así conviene aguantarse, porque las superficies manipuladas —manillas, marcos, cajones, ventanas— y la disposición de las cosas forman parte de lo que se hace constar. Mientras esperas, haz fotos con el móvil: llevan fecha y hora en el archivo y luego valen mucho.
¿Qué debe poner la factura del cerrajero para el seguro?
Cuanto más detalle, mejor. Procuramos que conste la descripción del daño observado al llegar, el método aparente empleado, el tipo, marca y modelo de la cerradura retirada y de la instalada, el desglose de mano de obra y materiales con el recargo nocturno separado, y la fecha, hora y dirección junto al NIF de quien factura. Pide factura detallada y no un recibo genérico. Dicho esto, cada póliza es distinta y nosotros no decidimos lo que cubre la tuya: la compañía es quien lo determina.
¿Hace falta denuncia para que el seguro cubra el daño de la cerradura?
En la práctica te la van a pedir prácticamente siempre en un daño por robo o intento de robo, así que conviene ponerla aunque no se hayan llevado nada. Un cerco doblado y un cilindro partido son un intento de entrada. Comunica además el siniestro cuanto antes: casi todas las condiciones marcan un plazo corto. Las condiciones concretas dependen de tu póliza y esa consulta la debes hacer con tu compañía.
¿Cómo sabéis cómo forzaron la puerta?
Por las marcas, que son bastante características. La palanca deja hendidura en el canto de la hoja, chapa del marco doblada y cajetín desplazado. El cilindro partido por torsión deja media rueda de latón en el suelo. El taladro deja un agujero limpio a la altura de los pitones y limadura debajo. El resbalón abierto con lámina deja apenas rozaduras en el canto. El bumping y el ganzuado pueden no dejar nada visible. Lo describimos en la factura, siempre como lo que un cerrajero observa, no como un dictamen pericial.
¿Podéis dejarme la casa cerrada esta noche aunque la puerta esté muy dañada?
Sí, para eso está el cierre provisional. Se coloca un cerrojo de sobreponer, un pasador reforzado o un cerramiento atornillado que aguante hasta poder reparar bien, y si el mecanismo está sano y solo se destruyó el bombín, muchas veces basta con un cambio de cilindro urgente de media hora. Lo que no conviene es decidir esa noche una puerta nueva: eso necesita medidas, valorar el cerco y a veces encargar material.
¿Por qué se parten los bombines y cómo se evita?
Porque el cilindro de perfil europeo tiene un punto débil en la línea del tornillo y, si sobresale de la puerta, se puede agarrar con unas tenazas y romper. La regla es que no debería sobresalir más de 2 o 3 mm del escudo. Se corrige con un cilindro de la medida correcta —se fabrican en pasos de 5 mm justamente para esto— y un escudo protector. Un cilindro EN1303 de grado alto con antisnap añade una fractura controlada: se rompe por un punto sacrificable y el resto sigue bloqueando el mecanismo.
Cambio la cerradura y ya está, ¿no?
Depende de por dónde cedió. Si el problema fue el cerco, cambiar solo la cerradura deja la debilidad intacta: ahí hay que reforzar el marco y repartir el cierre en varios puntos en altura. Si la hoja está vencida y roza al cerrar, esa holgura es justo por donde entra una lámina, y se corrige regulando o sustituyendo las bisagras. La cerradura es una pieza de un conjunto y hay que mirar el conjunto.
¿Cuánto cuesta una apertura urgente en Oviedo?
Una apertura estándar sin rotura suele estar entre 70 € y 180 €, según el tipo de cerradura, el horario y la distancia. En blindada o acorazada, entre 120 € y 280 €. El cierre provisional de urgencia parte de 90 €. Damos siempre la horquilla cerrada por teléfono antes de salir, con el recargo de nocturno o festivo ya incluido. Son precios orientativos y no vinculantes: si al llegar el trabajo resulta ser otro, se te dice antes de empezar.
¿En cuánto tiempo llegáis?
Tenemos unidades móviles por la ciudad y el entorno, lo que nos permite llegar en menos de una hora a la gran mayoría de los avisos. En el centro y en los barrios próximos el tiempo suele ser bastante menor. Si por tráfico o distancia vamos a tardar más, te lo decimos por teléfono en vez de dejarte esperando.
Entraron sin romper nada, ¿es posible?
Sí. El bumping usa una llave percutida que hace saltar los pitones un instante; el ganzuado los coloca uno a uno; y una puerta cerrada solo de golpe se puede abrir empujando el resbalón con una lámina fina. Ninguna de las tres deja daño apreciable. Es incómodo precisamente por eso, porque cuesta explicarlo. Si tienes la sensación clara de que alguien ha estado dentro, no lo descartes solo porque la puerta esté intacta.
¿Merece la pena poner una puerta acorazada después de un intento de entrada?
A veces sí y a veces no, y desde luego no es una decisión para tomar esa misma noche. En un piso de altura sin accesos traseros, muchas veces resuelve más un cilindro de grado alto con escudo, un cerco reforzado y un segundo punto de cierre que sustituir la puerta entera. Si alguien te ofrece una acorazada instalada esa misma madrugada, con el susto todavía encima, deja la decisión para el día siguiente: a un instalador serio no le molesta volver mañana.
¿Puerta forzada o cerradura bloqueada?

Te decimos la cifra antes de coger la furgoneta

641 16 17 71 · Al otro lado del teléfono hay un cerrajero de Oviedo, no una centralita que revende el aviso. Cuéntanos qué puerta es y qué ha pasado y te damos la horquilla en la misma llamada. Si lo que necesitas hoy es solo dejar la casa cerrada, eso es lo que haremos hoy. 24 horas, todos los días del año.

Cómo trabajamos un aviso por forzamiento

  • Nos cuentas qué te has encontrado. Si la puerta cierra o no, si el bombín está partido, si hay marcas en el marco y si ya has avisado a la policía.
  • Te decimos si conviene esperar. Si hay que hacer fotos o falta que tomen nota, te lo diremos antes de salir. El escenario solo se documenta una vez.
  • Te damos la horquilla por teléfono. Con el recargo de nocturno o festivo ya incluido, si toca.
  • Dejamos la vivienda cerrada. Cierre provisional o cambio de cilindro, según lo que aguante el mecanismo. Sin decidir nada más en caliente.
  • Factura detallada y piezas retiradas. Con descripción del daño, marca y modelo, NIF y garantía por escrito. El cilindro roto, en una bolsa, por si te lo piden.
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Cubrimos Oviedo y los concejos vecinos

Unidades móviles operativas desde la ciudad. Si tu zona no aparece, llama igualmente: el entorno es amplio y casi siempre llegamos.

Trabajamos en todos los barrios de Oviedo —el casco antiguo, la zona de Uría, Ciudad Naranco, La Tenderina, Vallobín, Pumarín, Ventanielles, La Corredoria, Montecerrao, El Cristo y Teatinos— y en los concejos cercanos: Siero, Llanera, Noreña, Las Regueras y Ribera de Arriba, entre otros.

¿Dudas sobre cobertura? Llámanos al 641 16 17 71.

Última actualización: septiembre de 2026

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